lunes, 26 de agosto de 2013

Como Limpiar el Acero Inoxidable


 El acero inoxidable es un material conocido por su capacidad de resistir a la corrosión y a oxidarse, este se mantiene limpio. Debido a esto el acero inoxidable es una opción muy corriente en cocinas y baños. Si  ha tenido o tiene acero inoxidable en su casa  durante  mucho tiempo, puede comprobar que no se oxida fácilmente. Es importante mantener el acero inoxidable limpio ya que la suciedad y el polvo incrustado en el acero inoxidable puede oxidarlo y provocar corrosión en el. Le daremos unos consejos para mantener el acero inoxidable limpio para evitar que se oxide.

1. Agua y un paño.
 La limpieza rutinaria se puede lograr mediante el uso de agua caliente y un paño. Esta es la opción menos riesgosa para la limpieza de acero inoxidable, y honestamente simplemente con agua se puede limpiar la suciedad en la mayoría de las situaciones. Seque el acero inoxidable con una toalla o un paño para evitar manchas de agua. Esto es realmente importante, ya que los minerales que contiene el agua, pueden dejar marcas en el acero inoxidable. Frote en la dirección de las líneas de pulido para obtener resultados mejores. Los trapos de  microfibra  pueden ser una gran opción para limpiar el acero inoxidable, ya que hacen un gran trabajo de absorción y dejan la superficie sin ninguna gota y sin rallarla.


 
 2. Jabón de lavar los platos y un paño.


 Para esta limpieza se  necesita un poco más de energía, un poco de jabón suave y agua caliente. Con estas dos cosas, puede hacer un gran trabajo sin dañar el acero inoxidable. Parece imposible pero una gota de jabón suave de lavar platos y agua caliente son a menudo, todo lo que se necesita para obtener unos resultados asombrosos y quitar la suciedad más resistente del acero inoxidable. Primero se tiene que lavar el acero inoxidable con agua tibia y unas gotas de jabón para lavar platos. Se pone unas gotas de jabón en el trapo, luego se moja el trapo con agua caliente y se frota bien el acero inoxidable hasta que sale espuma.  Una vez que haya terminado de lavar la suciedad, asegúrese de enjuagar la superficie a fondo para evitar manchas. Es importante pasar bien una toalla seca para evitar que queden gotas de agua ya que estas contiene minerales y estos son los que pueden oxidar el acero.


 3. Producto para limpiar vidrios para quitar las huellas digitales.

 Las huellas dactilares, son una de las mayores quejas sobre acero inoxidable, pero pueden ser eliminadas mediante el uso de un limpiador de cristales o usando amoníaco. Personalmente, prefiero el limpiador de cristales. No importa lo que se decida usar, las dos opciones son buenas. Rocíe el limpiador sobre un paño de microfibra, o también rociar el producto directamente sobre el acero inoxidable, el problema es que si se rocía directamente el producto, se producen goteos y se utiliza una gran cantidad de limpiador que no era necesario. Limpie el área de acero inoxidable suavemente con movimientos circulares para eliminar la huella dactilar. Repita este procedimiento las veces que sea necesario. Enjuague bien y seque con una toalla. Hay algunos nuevos tipos de acabados de acero inoxidable que resisten las huellas digitales, es una gran opción a considerar si quiere despreocuparse de limpiar las huellas en el acero inoxidable.





jueves, 8 de agosto de 2013

Tips básicos del planchado

Tips básicos para un buen planchado
Criterios que te ayudarán a planchar y proteger tu ropa
Quizá la única experiencia que tienes planchando es cuando se te hacía tarde para ir a una fiesta e improvisabas planchar tu ropa sobre la colcha de la cama. Pero ¿Qué tal ahora? Ves un cerro de ropa para planchar y con ganas de llevarla toda a esos nuevos establecimientos que se dedican a planchar tu ropa por docenas.

Pero no, tarde o temprano tendrás que asumir la re
sponsabilidad del planchado de la ropa en casa y más vale empezar desde ahora. Por eso te proporcionamos algunos consejos y criterios que te ayudarán a planchar y a la vez, proteger tu ropa del calor de la plancha:
  • Primero, necesitas una superficie para planchar. Puede ser una mesa en la que coloques una cobija y luego una sábana; pero es más conveniente utilizar un “burro de planchar” ya que el extremo angosto facilita planchar pantalones, mangas y cuellos.
  • Regla de oro: Plancha toda tu ropa por el revés; de lo contrario, adquirirá una apariencia lustrosa y desgastada al quemarse el tejido con la plancha.
  • Puedes utilizar el vapor de la plancha para facilitar el planchado o también usar un rociador de agua directamente sobre la prenda antes de planchar. Ten cuidado solamente de que la prenda no tienda a encogerse con el agua.
  • Para planchar una camisa, comienza por los puños, luego las mangas y el cuello. Finalmente, plancha la espalda y la parte frontal.
  • Los pantalones y faldas se planchas primero por el reverso y después se plancha de nuevo por la parte frontal sin aplicar tanto calor. Para los pliegues y dobleces, tendrás que tener especial cuidado y evitar las arrugas o dobleces “dobles”.
  • El algodón se plancha mejor si la prenda está un poco húmeda. Puedes utilizar el rociador de agua.
  • La lana se puede planchar con algo de vapor y temperatura un poco alta. Se debe planchar por el revés sin presionar mucho.
  • La seda requiere baja temperatura y cierta humedad. Debe plancharse por el revés.
  • Si corriste la bastilla de una prenda y se ha quedado marcado el borde por todas las planchadas anteriores, puedes eliminar la marca de la siguiente forma: coloca debajo de la prenda un pliego de papel aluminio, luego por encima debes extender un trapo impregnado en amoníaco diluido en agua y procedes a planchar.
  • Procura planchar toda la ropa de una vez, ya que cada vez que se conecta la plancha, se consume mucha energía eléctrica.


lunes, 5 de agosto de 2013

Lavar el traje de baño

Consejos para cuidar y lavar el traje de baño
Previene daños en tus prendas de ropa



¿Fuiste a la playa? ¿Visitaste una alberca? Quizá tengas muchos trajes de baño, pero naturalmente habrá que lavarlo, y que quede listo para otra oportunidad de usarse ¿Sabes cómo hacerlo?
¡No te preocupes! Aquí te damos unos sencillos consejos y recomendaciones para dejar tu ropa limpia, fresca y si dañarla.
  • Antes de usar por primera vez tu traje de baño, déjalo remojado en agua con sal, o agua y un chorrito de vinagre, esto para que se fije el color y te dure más tiempo.
  • Cuando lleves puesto el traje, procura no sentarte sobre superficies muy ásperas, pues podrían dañar la delicada tela.
  • Independientemente del tipo de tela o tejido que se trate, siempre que regreses de la alberca o playa, es indispensable lavarlo poniéndolo en remojo inmediatamente después de usarse.
  • Antes de lavar, lee las instrucciones para el manejo de la tela, uso de productos y la forma de colgar.
  • Lava con abundante agua, utilizando un shampoo líquido para ropa. Si usas detergente en polvo, podrías dañar el material del que está hecho el traje de baño
  • Si la tela de tu traje contiene una mayor parte de licra (tela elástica), entonces conviene no utilizar agua muy caliente, ya que tenderá a encogerse.
  • Si el traje contiene algún tipo de bordado, lo mejor es lavar primero por el derecho y luego el revés.
  • No dejes que tu traje de baño se seque en el sol, es preferible dejarlo en la sombra.
  • Por ningún motivo planches el traje de baño, se arruinaría si remedio alguno.


jueves, 1 de agosto de 2013

Organizar

Las 9 señales que necesitas para organizarte, evita que tu casa se convierta en una zona de guerra

Entras a la habitación, y como si una estampida de animales hubiera pasado por ahí, observas ropa tirada que no alcanzas a distinguir si está sucia o limpia, algunas camisas mal colgadas en el clóset y otras prendas todavía dentro del equipaje del último viaje que realizaste, los cajones mal cerrados y con la ropa saliendo por los lados... ¡Ufff! Desastre total.

Y te haces la promesa de todos los días: “luego ordeno y acomodo”; pero pasaron las horas, los días y hasta los meses, y el “luego” hasta el día de hoy no llega…
¡Cuidado! Ponte atenta a las señales que indican cuando tu casa está en el límite de confundirse con las secuelas de un huracán.

1. Los regalos de boda siguen por encima de la sala de estar.  A unos meses de haberte casado, quizá aún no cuentes con el mueble para guardar la vajilla “made in china” que te regalaron, y hasta cierto punto es justificable que aún esté sobre la sala, pero si a esa vajilla le agregas la ropa de cama, de cocina, y demás regalos, es claro que no podrás encontrar el sofá para sentar a las visitas que te caigan de sorpresa.

2. El baño tiene más productos que un canal de compras. ¿Realmente necesitas seis humectantes faciales diferentes, cuatro botellas de spray para el pelo, y un año de suministro de tampones? No lo creo.
Es bueno tener repuestos, siempre y cuando sean de la marca que te gusta y los vayas a usar. Además debes tener en cuenta que hay ciertos productos que tienen vigencia, como las cremas faciales, y al no usarlos inevitablemente se irán a la basura.

3. El lavavajillas también sirve de alacena. Muy bien, tienes una excelente herramienta de cocina que te facilita el lavado de la vajilla y cubiertos, muchas amas de casa desearían tenerlo; solo que funciona mejor si después de lavar, guardas en su lugar cada plato, vaso o cubierto.
Considera que es una forma muy fácil para dejar de preguntarte si el tenedor que recogiste está limpio o sucio.
4. El maletero del auto es como un segundo armario. Una cosa es tener la ropa y tenis para ir al gimnasio, y otra muy diferente llevar los zapatos del trabajo que no alcanzaste a ponerte por la mañana, la caja de maquillaje para arreglarte, el maletín con la secadora y plancha para el pelo, y los sacos que no alcanzaste a llevar a la tintorería.
La clave es “subir y bajar”, sube al auto lo que vayas a ocupar en el día, baja del auto lo que ya no necesitas.

5. Cuentas con toda una tienda de videos, con dos copias de la realidad del momento. No importa cuánto te gusta ver bailar a Chayanne en una “Fiesta en América”, o al grupo Menudo montado en un vehículo diciéndote “Súbete a mi moto”, el caso es que no necesitas guardar múltiples copias VHS, especialmente si ya no posees un reproductor de VHS en casa.

Habrá que considerar la realidad y guardar esos recuerdos en algo más actual, como DVDS por ejemplo.

6. Guardar en el archivero las declaraciones de impuestos + los adornos que no te gustan + más el reconocimiento de la universidad + la cartera que te regalaron. Esta muy bien archivar los documentos importantes, como las declaraciones, contratos o garantías, pero incluir en el mismo cajón infinidad de cosas que se acumulan porque no sabes qué hacer con ellos, esto está muy lejos de ser un archivero organizado.
Deshazte de las cosas denominadas “inútiles” y clasifica la papelería importante de la A a la Z: un cajón para documentos personales, otro para los de la casa, uno más para las cuestiones fiscales.

7. No se puede cerrar una puerta del despensero sin abrir otra. La estantería está repleta alimentos enlatados, cajas, botellas y hasta bolsas vacías del súper ¿realmente consumes todo lo que compras? Si reflexionas un poco, no tiene mucho sentido cuando las latas están cubiertas de polvo o que permanecen escondidos en el último rincón de la despensa.

Comprar solamente lo que consumirás no solo favorece tu economía, sino que también optimizas espacios en el despensero. Puedes programarte comprar por semana o quincena los alimentos enlatados o envasados, según prefieras.

8. Cierras la puerta del vestidor y por arte de magia, se abre la otra.No solo es una incomodidad mantener abierta todo el tiempo la puerta del clóset, sino que también hace evidente la desorganización.

El desacomodo de la ropa hace más difícil que la encuentres, pero también deja a tu ropa sumamente arrugada, y realmente ¿te gusta planchar?

9. Tienes más cosas almacenadas debajo de tu cama que en la cochera o garaje.
Cuando no alcanzan los espacios para almacenar, la salida más fácil es ocultar debajo de la cama “que al cabo nadie ve”. Caja tras caja, la cama se convierte en todo un almacén, hasta por la cantidad de polvo que se acumula.

Optimizar los espacios es buena idea, pero evita aquellos lugares que lejos de ser una solución, se convierten en un nuevo problema.

Ahora que ya conoces las señales y notas que este es el escenario que más se acerca al resto de tu casa, ha llegado el momento para afinar motores y arremangar los codos ¡A organizar la casa!