Parte Uno: Hacerlo un Juego
Si estás teniendo problemas para motivarte a limpiar tu
cuarto, haz el proceso más interesante jugando un juego. Ve cuántas cosas
puedes guardar en 10 minutos. Luego, intenta ganar tu “mejor puntuación”. Date
un dulce o 5 minutos de descanso como premio. Puedes inventar otros juegos para
hacer de la limpieza algo más divertido.
Parte Dos: Mantenerte Motivado
Escucha canciones con un ritmo acelerado. Antes de que
empieces, pon un álbum que te guste para cantar o bailar. Aléjate de las
baladas y la música relajante; elige música que te motive en lugar de música
que te haga sentir cansado y triste. También puedes escuchar la radio.
Si la música no te ayuda a concentrarte, intenta escuchar un
libro o un podcast. ¡Pero ten cuidado de no elegir algo que te distraiga!
Escuchar sonidos naturales, como una cascada o fogatas
también es una buena idea.
Pon algo de luz a la situación. Abre todas tus cortinas o
persianas y deja que entre la luz natural. También considera abrir las ventanas
para tener aire fresco. Si estás limpiando de noche, enciende todas las luces.
Esto evitará que te de sueño mientras limpias.
Parte Tres: Organizar Y Limpiar
Recoge todo lo que está en el piso primero. De esa forma,
podrás moverte por tu habitación sin tropezar. No tiene que estar todo limpio,
sólo coloca las cosas en el lugar donde van.
Empieza con las cosas grandes,
como libros y almohadas, luego ve con las cosas pequeñas, como lápices y otros
artículos.
Dobla la ropa limpia y acomódala en su cajón o cuélgala.
Cualquier cosa que esté sucia y necesite lavarse, puedes sacarla directamente a
la lavandería o separarla, de preferencia fuera del cuarto.
Saca todo lo que esté debajo de tu cama y tu tocador. Puede
que te sorprenda cuánta basura has acumulado ahí, la mayoría de la cual son
cosas que pensaste habías perdido o simplemente olvidado.
Sepáralo en cuatro grupos: basura, cosas para regalar, cosas
para tus sobrinos (si tienes) o amigos, y cosas que se quedan en tu cuarto.
Probablemente sea más fácil separar las cosas en dos pilas primero (qué te
quedaras y qué quieres tirar), y luego separar la pila de basura en cosas que
puedes reciclar etc. También busca debajo del resto de tus muebles como
escritorios, mesitas de noche o libreros.
Revisa las pilas separadas. Una vez que has separado tus
cosas en grupos, puedes empezar a atacar cada uno. Quédate con un grupo a la
vez; sentirás mayor satisfacción cuando hayas terminado con toda tu ropa, por
ejemplo, y te sentirás motivado a seguir limpiando.
Tira primero toda la basura. Junta la basura y tírala.
Considera meter todo a una bolsa de basura y luego llevarla al contenedor en
lugar de estar entrando y saliendo de tu cuarto para llevarla individualmente
al bote de basura. No te preocupes por el resto de tus pilas todavía - tu
concentración debe estar totalmente enfocada a la basura y reciclaje.
Lidia con lo que vas a regalar. Pon todo lo que quieres dar
a tus sobrinos en una caja y déjala fuera de tu cuarto. Puedes seguir agregando
cosas conforme limpias, así que no te deshagas de todo todavía. Sin embargo,
ayuda a minimizar el desorden de tu habitación si vas moviendo todo afuera.
Haz una pila con el resto. Junta las cosas que quieres que
se queden en tu cuarto sobre tu cama. Esto te obligará a limpiar bien - cuando
las cosas están tiradas por todo el piso, es fácil ignorar algunas de ellas.
Sin embargo, cuando todo está junto sobre tu cama, es imposible ignorar.
Separa la ropa sucia en una pila diferente o un bote para la
ropa sucia si tienes. Mientras separas tu ropa, puedes empezar a llenar la
lavadora. Para el momento en el que termines de limpiar tu cuarto, tu ropa ya
debe estar limpia.
5Ataca la pila de la cama. Empieza separando las cosas en
diferentes categorías (ropa, zapatos, libros, etc) y ponlas en su lugar. Sin
embargo, ‘’’no organices nada todavía’’’ o perderás el impulso. Por ejemplo,
deja todos los libros en donde deben estar, como en tu librero, pero no te
apures por organizar el librero todavía. Sigue poniendo las cosas en su lugar -
tus peluches, fotografías, bolsas, zapatos, etc - hasta que tu cama esté libre.
Las pequeñas tareas como ésta te dan un sentimiento de
logro. Mientras que puede ser frustrante el no organizar todo en el momento,
separarlo en tareas más pequeñas y manejables te dará la motivación necesaria
para terminar el trabajo.
Si encuentras alguna cosa que no pertenezca a ningún lugar,
considera regalarla, o encontrar un lugar para acomodarla. Una habitación menos
desordenada siempre se siente mejor. Si realmente seguirás usando el objeto,
pregunta a tus padres si tienen espacio en la casa para guardarlo.
Si encuentras cosas que necesitas poner en otro cuarto (como
platos que pertenecen en la cocina), toma un bote o una caja y coloca ahí los
artículos. Cuando hayas terminado de poner todo en su lugar, puedes entonces
llevar estos artículos a la habitación a la que pertenecen. Tomar las cosas de
forma individual a su lugar toma más tiempo.
Tiende tu cama. Quita todas las sábanas y usa esta
oportunidad para voltear el colchón. Voltear el colchón no sólo aumenta el
tiempo de vida del colchón, también se siente genial dormir en el lado que se
ha usado menos. Ahora, saca sábanas limpias y cámbialas.
Si quieres, antes de
que empieces a limpiar puedes ir de compras por un set nuevo de sábanas.
Luego,
finalmente, tiende tu cama. Una cama desarreglada hará que tu cuarto se vea
sucio sin importar qué tan limpio está en realidad.
Pon tus sábanas sucias en el bote o en la lavadora. Es una
buena idea lavar las sábanas enseguida; esto significa que las puedes guardar y
usarlas de inmediato cuando tu otro set ocupe limpiarse.
Limpia a fondo. Sacude todo el polvo y las telarañas del
techo y las esquinas. Sacude tu escritorio, cómoda y librero. Limpia todas las
superficies con un limpiador multiusos.
Usa Windex en tu ventana y tu espejo. Usa un trapo de
microfibra si tienes uno para que no se manche el vidrio.
Aspira tu alfombra. Asegúrate de limpiar la bolsa de la
aspiradora si está casi llena. Pasa por las partes más sucias de tu cuarto más
de una vez con la aspiradora. Si quieres, puedes rociar un eliminador de olores
para alfombra antes de aspirar para que tu cuarto tenga un olor agradable.
Si no tienes alfombra, entonces barre el piso con una
escoba. Considera trapear o usar un Swiffer después para que el piso se vea
brillante y limpio.
¡No olvides las chapas de las puertas! Si tienes un abanico
de techo, sacúdelo con un trapo húmedo. Rocía limpiador de muebles.
Limpia tu escritorio, organízalo y sacude conforme avanzas.
Incluso una sacudida rápida puede hacer que tu escritorio se vea más agradable.
8Esfuérzate al máximo. Si te sientes ambicioso, saca todo de
tu clóset y cómoda y limpia los cajones. Luego, dobla la ropa de nuevo y
acomódala en su lugar. Después, dobla o cuelga tu ropa limpia, mientras que la
sucia la separas en la pila para lavar.
Si te sientes artístico, puedes comprar o usar pedazos de
tela con un estampado lindo para envolver o doblar la ropa que no quieras y
pienses regalar a alguien más, o para separar los objetos que estorban.
Si te encuentras algo que no has usado en un tiempo,
pruébatelo. Si no te queda, déjalo en la pila para regalar.
Cierra todos los cajones y puertas, asegúrate de que nada
está saliendo de ellas.
9Tómate un descanso. Descansa un rato y haz algo divertido o
ve por un snack. Este descanso no debe durar más de 5-10 minutos, o puede que
te distraigas o pierdas motivación para limpiar tu cuarto.
Organiza tus libros y revistas. Incluso los que tienes en
el piso deben verse ordenados. Puedes apilarlos por altura, el más grande abajo
y el más pequeño arriba, etc. Organiza tu librero si tienes uno. Sacude los
libros y las repisas.
Asegúrate de que tus repisas se vean presentables. Si sólo
pones cosas sin sentido sobre el escritorio o la repisa, no se ve muy ordenado.
Puedes etiquetar cada repisa y/o alfabetizar tus libros. El
sistema de organización que utilices no importa, siempre y cuando se vea
arreglado.
Organiza o acomoda todo lo que necesite atención. Voltea
por tu cuarto para que veas si hay lugares que aún se vean desordenados. Ahora
es el momento de desenredar tu joyería, acomodar tus zapatos, reacodomar tus
fotografías, etc. Enfócate en los últimos detalles.