lunes, 23 de septiembre de 2013

Limpia tu casa en 8 pasos

Paso 1: Pide ayuda
A no ser que vivas solo o que tengas la necesidad de limpiar la casa para causar buena impresión a otras personas, lo ideal es que las tareas de limpieza de la casa se hicieran de manera compartida, de modo que la responsabilidad de limpiar la casa no sea exclusividad tuya sino compartida por el resto de personas que viven contigo.
Conviene por tanto disponer de un programa de limpieza en el que las tareas queden organizadas y repartidas. No vendría mal que alguien tomara el liderazgo y que mediante ordenes se hiciera cargo de la disciplina.
 Algunas personas prefieren limpiar la casa una sola vez de manera profunda y a fondo, y otras personas prefieren limpiar un poquito cada día, sin agotarse. Esta forma de limpiar se puede adaptar a cada persona según el tiempo disponible o la predisposición a la limpieza que se tenga.

Paso 2: Cristales
Comenzaremos a limpiar todo aquello que contenga cristal o vidrio, incluyendo los espejos, ventanas y demás superficies de cristal.
Nos centraremos en el vidrio porque usaremos un solo limpiador, con agua caliente y jabón, y una bayeta para ir secando. De esta manera, no tendremos que cambiar de producto en cada habitación cuando lleguemos a los cristales.
Conviene que la bayeta no tenga hilillos o pelusas que se queden pegadas al cristal. Un papel de periódico o unas servilletas de papel nos pueden servir igualmente para secar los cristales una vez limpios.
Un truco muy efectivo para dejar los cristales y los azulejos brillantes y trasparentes es usar agua y vinagre a partes iguales, en un espray y tras aplicar, secar con papel de periódico. Quizás huele un poco mal hasta que se evapore, pero deja un resultado muy nítido y profesional.

Paso 3: El polvo sobre los muebles
Por el simple hecho de vivir en una casa, el polvo comienza a acumularse. Se trata de las propias partículas corporales, como son células muertas y ácaros, que suspendidos en el aire terminan acumulándose sobre la superficie de los muebles de toda la casa.
Podemos usar un quita polvo o el mismo producto con jabón que usábamos en el paso dos para los cristales. Algunos muebles necesitan una capa de cera que le previene de seguir acumulando polvo.

 Paso 4: Limpia todo
Ahora que estamos hablando de productos de limpieza. Aconsejamos que utilice los productos adecuados para cada ocasión y que evite usar los que anuncia en la tele que sirven para todo y al final no sirven para nada. Muchos son ácidos en altas concentraciones, que terminan dañando los muebles o las superficies y cuyos gases pueden ser nocivos para nuestra salud. Conviene leer las etiquetas y las normas de uso. Muchos productos se aconsejan usar con guantes y algunos también dan consejos sobre qué hacer en caso de que el líquido caiga en las mucosas o en los ojos. Y por supuesto, nunca mezcle unos productos con otros sin saber que resultado se obtiene. En ocasiones podemos neutralizar el poder de limpieza y en ocasiones hacerlos aún más corrosivos y peligrosos.

Paso 5: Limpie el exterior de la casa
Para conservar limpia la casa en el interior, conviene limpiar la casa también en el exterior. De esta manera evitaremos que las visitas ensucien el suelo con los pies, que el polvo no entre tanto cuando abrimos la puerta etc…  Una casa limpia empieza por tener la zona exterior de fuera también limpia.
Si se dispone de jardín, entonces la limpieza externa es de uso obligatorio. La tierra y las hojas secas pueden ir adueñándose poco a poco de nuestra casa e incluso muchos insectos y arácnidos pueden acabar entrando buscando el calor del hogar.

Paso 6: Limpieza de los suelos
Para limpiar los suelos, uno de los electrodomésticos más útiles es sin duda la aspiradora. Ya sea un suelo de moqueta o de parqué,  la aspiradora podrá limpiar todas aquellas partículas que hayan caído, migas, pelos, polvo, ácaros etc…
Para los suelos de azulejo, como el caso de las cocinas o lo baños, lo primero que hay que hacer es barrer. Barriendo se limpian las partículas que pueden ser molestas para la fregona. Primero se barre y luego se pasa la fregona, ese gran invento español, que por cierto inventó un ingeniero aeronáutico.

Paso 7: Lavar los platos y los vasos
Si dispones en casa de un lavavajillas, puedes meter todo dentro e ir limpiando los platos mientras sigues limpiando el resto de la casa, pero si eres de los que no tienen lavavajillas, entonces, yo mismo me solidarizo contigo y te indicaré como debes limpiar los platos y los vasos.
Necesitas dos lugares, uno junto al otro. Y que uno de estos lugares tenga un grifo de agua, a poder ser caliente. También conviene tener un estropajo y un jabón para platos.
El modo de limpiar los platos es el siguiente:
-          Se introduce el plato en agua para limpiarlo
-          Se aplica el estropajo para quitar restos de aceite o suciedad
-          Se vuelve a pasar bajo el agua para quitar ahora los restos de jabón.
-          Se pone el plato en la otra superficie a secar, o directamente se seca con un trapo y se guarda.
-          Conviene reemplazar la esponja por otra nueva cada poco tiempo ya que acumulan gran cantidad de bacterias.

Paso 8: Limpieza de objetos y partes especiales:
Algunas tareas requieren poco esfuerzo y logran muy buena imagen de limpieza en la casa, por ejemplo: Coger la basura y bajarla al contenedor. Limpiar el microondas por dentro y por fuera. Aunque no se vea la suciedad interna, no viene mal que se limpie por dentro. Igualmente sucede lo mismo con las sabanas de la cama y con el polvo que se acumula debajo. Aunque sean cosas que aparentemente no se ven, podemos prescindir de ellas para un momento especial que no tengamos tiempo, pero al largo plazo hay que acabar haciéndolas.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Aprende a limpiar una alfombra


Generalmente, cuando la gente quiere mantener su alfombra limpia, empiezan  por  la aspiradora, pero esto no es lo correcto que tenemos que hacer,  ya que hay diferentes pautas muy útiles para  la limpieza de las alfombras, como la eliminación de sus manchas y hacer frente a numerosos problemas que a veces nos surgen al limpiarlas. Uno debe saber que en las alfombras viejas, tienden a acumularse  manchas y por lo tanto con el tiempo, estas tienen un aspecto lúgubre. Por esta razón, la limpieza regular puede iluminar la alfombra y quitar todas las manchas. Las modernas soluciones de limpieza, así como quitamanchas, contienen una gran cantidad de productos químicos agresivos y emiten olores fuertes. Por eso, con sólo unos productos comunes de la casa ya es suficiente para limpiar con eficacia las alfombras. También se pueden utilizar limpiadores caseros en lugar de los famosos inodoros, ya que muchas personas son sensibles a estos olores tan fuertes y con estos productos caseros podemos agregar aromas naturales y conseguir un olor agradable.


 Los fundamentos de cómo limpiar una alfombra:

 Se recomienda aspirar las alfombras, cada semana o cada dos semanas, por ambos lados. Si vive en lugares con mucha polución o tráfico, es mejor aspirarlas cada tres o cuatro días. Si aspira frecuentemente las alfombras de su casa puede prolongar la vida de estas, ya que al limpiarlas prevenimos de que se acumulen  partículas de arena. Al aspirarlas, las fibras de las alfombras no se cortan y siguen intactas, por eso una de las mejores opciones para limpiarlas es la aspiradora. Para que las alfombras no se ensucien mucho, lo ideal seria que también se limpien los zócalos de alrededor y los radiadores de difícil acceso.

Una Vez al año, es muy aconsejable girar las alfombras 180 grados, para ello, se cogen los extremos de la alfombre y los situamos al extremo opuesto de la que la teníamos anteriormente. De esta manera, conseguimos que la alfombra se desgaste de manera uniforme. También es aconsejable mover los muebles que tenemos encima de ella, para mantener un aspecto perfecto.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Limpia Las Brochas De Maquillaje



Ya nadie duda que las brochas de maquillaje no solo se manchan con el propio maquillaje, sino que también se manchan por la propia piel de la persona, la grasa corporal y las células muertas hacen que las brochas se conviertan en auténticos refugios para las bacterias. Con el tiempo las brochas dejan de ser eficaces, no aplican bien el maquillaje, y además pueden extender infecciones a distintas partes de la piel.

Por todo ello, se recomienda limpiar las brochas de maquillaje siempre después de casa uso individual. No hace falta limpiarlas a fondo en cada momento, pero si que al menos una vez a la semana se recomienda un lavado intenso.

Material para limpiar las brochas:
-        Toallitas húmedas
-        Champú suave
-        Agua caliente
-        Un recipiente pequeño
-        Toalla para secar
-        Aceite del árbol del Té.



1 – Con cada uso de la brocha, recomendamos limpiarla con una toallita húmeda de modo que no quede ningún residuo sólido. Se trata simplemente de frotar la brocha con la toallita enérgicamente y después tirar la toallita. Esta será la limpieza rápida para mantener la brocha limpia hasta que llegue su limpieza semanal.

2 – Con la limpieza semanal, necesitaremos un recipiente con agua caliente, sin quemar, de un tamaño acorde al número de brochas que vayamos a limpiar.

3 – Añadiremos al agua un chorrito de champú y unas 3 o 4 gotas del aceite del árbol de té (Lo encontramos en herboristerías y tiendas de artículos de belleza).
 
4 – Introducimos las brochas de maquillaje en el agua y frotamos suavemente las cerdas con los dedos unos 30 segundos cada una.

5 – Enjuagamos bien cada brocha bajo el grifo con agua tibia para quitar los restos de jabón.

6 – Secamos cada una de las brochas con la toalla y las dejamos en un lugar seco donde puedan perder toda la humedad. Es necesario que antes de volver a usarse, las brochas estén totalmente secas.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Limpia La Pantalla De Tu Laptop






 1 –  Con la ayuda del aire comprimido, eliminaremos todo el polvo que se encuentra en la superficie de la pantalla del laptop u ordenador portátil. Si no tiene un aparato que desprenda aire comprimido, también puede utilizar una pera.



  




2 – Prepararemos una solución mezclando partes iguales de vinagre blanco con agua destilada.






3 - Humedeceremos un trapo de microfibra o de algodón con la solución que hemos preparado de vinagre y agua destilada, y lo pasaremos suavemente por la superficie de la pantalla.