martes, 29 de enero de 2013
domingo, 27 de enero de 2013
Limpia tu parabrisas por dentro y por fuera
En
la limpieza y mantenimiento del vehículo, el parabrisas suele traer
algunos inconvenientes. Queda expuesto a lluvias, heladas, vapores y
suciedades, y la tarea de su mantenimiento pareciera ser inalcanzable.
Por fortuna, aquí tenemos muchos trucos y consejos útiles. Ante todo
debemos darles una limpieza apropiada.
Al
lavar el auto, utilizá productos específicos para la limpieza de
vidrios y cristales en estas zonas. Ayudate con escobillas de goma en
buen estado, y secalos o repasalos con papel de diario arrugado en
bollitos para absorber completamente la humedad. También recordá llevar
siempre bien cargada la bomba del limpiacristales del vehículo.
Al
agregar agua, recordá colocar un poco de limpiacristales o de vinagre
blanco, para hacer una limpieza y enjuague más efectivos al utilizar
este mecanismo. Otro buen truco casero, para usar en un apuro, es
colocar unas gotas de shampoo para cabellos en el agua de la bomba. La
limpieza del interior de los cristales es igual de importante. Luego de
limpiarlos con los productos específicos, dales una pasada con un paño
embebido en una mezcla de agua tibia y glicerina, secándolos a
continuación con un paño suave o una gamuza, para evitar que se empañen
en exceso. Evitá tocar los cristales con las manos, ya que esto ocasiona
que la grasitud propia de la piel se adhiera al vidrio, siendo después
muy difícil de retirar, y causando problemas de visibilidad al tener la
luz solar en contra.
Si
te ha ocurrido, repasá con una gamuza suave, frotando suavemente y en
forma circular, hasta que llegues a casa y puedas lavarlo
apropiadamente.
Si
vives en una zona de inviernos agresivos, en donde suele helar o nevar,
ayudate con este truco: antes de la temporada fría, y luego en forma
regular, lavá los vidrios y cristales con agua caliente en la que hayas
diluido sal. Dejá secar al aire libre. Esto hará que cuando se forme
hielo por la noche, este no se quede adherido al parabrisas. Cuando haya
suciedades específicas, como insectos o deposiciones animales,
remojalas primero con un trapo bien mojado en agua caliente, dejándolo
apoyado encima unos instante, y luego retiralas con el mismo trapo.
Repetí la operación hasta que los restos hayan desaparecido, y recién
entonces dedicate a la tarea del lavado, para tener un resultado ideal
sin complicacionesmartes, 22 de enero de 2013
¿Por qué los limpiadores antibacterianos serían malos para nuestra salud?
Por
desgracia, los limpiadores antibacterianos no son tan buenos como
parecen. A corto plazo, sus ingredientes son conocidos por irritar la
piel (esto es más de un problema con aquellos que han sido desarrollados
para la limpieza).
La
FDA (Administración Americana de Alimentos y Drogas). está examinando
actualmente uno de los principales ingredientes de los jabones
antibacterianos: triclosan. Aunque la evidencia no es clara aún, sugiere
que puede tener un efecto perjudicial sobre los seres humanos
(especialmente los niños). En el pasado, laFDA. también ha declarado que
no hay beneficios adicionales para la salud del uso de jabones
antibacterianos sobre el jabón regular y agua.
Otro
resultado a largo plazo del uso de productos antibacterianos es que
hacen que las bacterias sean más resistentes. Esto significa que, con el
tiempo, estos productos antibacterianos ya no serán capaces de matar
los gérmenes que se dispusieron a matar en primer lugar.
La
verdad es que no es necesario hacer tu hogar estéril para protegerte a
vos y a tu familia. Las bacterias están a nuestro alrededor, y la
exposición a pequeñas cantidades es lo que nuestro cuerpo necesita para
construir defensas contra las bacterias más fuertes. Los estudios han
demostrado que ambientes estériles en la infancia pueden llevar a más
alergias y otros problemas más tarde en la vida.sábado, 19 de enero de 2013
¿Limpiar y Desinfectar es lo mismo?
Hay diferencias importantes entre ambos conceptos. En algunos casos son actividades complementarias, pero en otros pueden ser totalmente independientes. Comúnmente consideramos que un lugar está limpio, cuando no tiene suciedad visible y no emana algún tipo de olor. Sin embargo este tipo de higiene es netamente superficial y aparente, debido a que no podemos apreciar o percibir a simple vista los gérmenes y bacterias que habitan en todas las superficies a nuestro alrededor.
Hay bacterias en todas partes, de hecho se calcula que en el cuerpo humano hay más bacterias que células. Muchas de ellas son inclusive benéficas y hasta necesarias para algunas funciones del organismo; otras son simplemente inofensivas.
Limpiar significa quitar la suciedad y manchas visibles de una superficie.
Obviamente la limpieza no debe actuar sólo en aquello que está a la vista, siempre es determinante tener en cuenta el objeto y el espacio que se quiera limpiar además del tipo de suciedad de que se trate: no es la misma limpieza que requiere la grasa en una sartén que la que se estaciona en los estantes de la cocina.
Es que es muy posible que algunas bacterias pueden ‘fijarse’ entre ellas mismas, y a las superficies por un fenómeno que se denomina adherencia bacteriana o biofilm. En estas condiciones las bacterias resisten por mil veces más la limpieza que pudiera removerlas que si se hallarán libres. Tal es la razón por la que una estrategia apropiada de limpieza y desinfección para eliminar bacterias y microorganismos en general de manera definitiva no es posible si no admitimos que encarar una limpieza y desinfección con eficacia no es una tarea sencilla y por ello es definitivo pensarlas en secuencias: primero una limpieza a fondo y luego la desinfección que termine de una vez con bacterias y microorganismos.
Para realizar una correcta limpieza y desinfección a es conveniente seguir un proceso general:
- Retirar previamente la suciedad más visible.
- Enjuagar con agua caliente.
- Aplicar un producto desinfectante respetando también sus instrucciones de uso.
- Rebajar si así lo requiere el producto utilizado.
- Secar en caso de que sea necesario según el tipo de producto y superficie.
Productos para desinfectar:
- Limpiador batericida, fungicida y desengrasante.
- Desinfectante, desengrasante ultraconcentrado.
- Desinfectante de superficies y equipos.
- Detergente higienizante con cloro activo.
- Bactericida - Fungicida concentrado, superficies y equipos.
martes, 15 de enero de 2013
Evita Intoxicarte con productos de limpieza
En el hogar hay múltiples amenazas potenciales en lo que respecta a intoxicaciones y a la salud en general. Los productos de limpieza no son más que un claro ejemplo de ello. Si tienes niños en el hogar, mascotas, o simplemente para ser más precavidos, te contamos algunos consejos para evitar y prevenir intoxicaciones producidas por los productos y elementos de limpieza hogareños.
¿Cómo saber que tan toxico es un producto?
Ante todo, debes aprender a diferenciar y reconocer el grado o tipo de agresividad de cada producto. En las etiquetas de cada limpiador podrás leer su potencial toxicidad, así como las recomendaciones de uso. Siempre respétalas, pues te ayudarán a prevenir accidentes.
T+: indica un producto muy tóxico.
T: indica un producto tóxico.
Xn: indica un producto nocivo.
C: indica un producto corrosivo.
Xi: indica un producto irritante y posiblemente inflamatorio.
De igual modo, las etiquetas pueden indicar que se trata de un producto:
Sensibilizante: altera el sistema inmunológico.
Carcinogénico: puede producir o aumentar la frecuencia de diversos cánceres.
Mutagénico: altera la genética.
Tóxico para la reproducción: provoca alteraciones no hereditarias y altera la capacidad reproductiva.
"No mezcles productos de limpieza, salvo indicación por parte del fabricante."
Cada uno de ellos se categorizará en grado 1, 2 o 3, siendo el último el más agresivo.
Tips para prevenir accidentes tóxicos
Siempre utiliza los productos de limpieza con precaución. Usa guantes de goma o látex para evitar su contacto. Ventila las áreas donde los utilices, durante y después de su uso. No los apliques o mantengas en zonas muy cercanas a fuentes de calor, pues suelen ser muy inflamables. No temas utilizar gafas protectoras y barbijos al utilizar productos agresivos, y siempre respeta las indicaciones de precaución que propone el fabricante.
Finalmente, un consejo importante: no mezcles productos de limpieza, salvo indicación por parte del fabricante. A menudo, dos productos relativamente sencillos de utilizar, al unirse, emiten vapores y gases nocivos para la salud (como es el caso de la lavandina y el detergente, por ejemplo), o incluso pueden crear un compuesto demasiado agresivo para ti y para las superficies.
domingo, 13 de enero de 2013
¿Manchas de humo?
¿Hubo un incendio y quedaron las manchas en las paredes, no sabes como proceder?
Has sufrido un incendio que ha sido debidamente apagado, pero ahora debemos proceder a la retirada de elementos quemados y la limpieza de las indeseables manchas de humo de las paredes y azulejos y otras superficies.
¿Como procedemos?
Primeramente rascamos con firmeza para eliminar los restos de espuma, debemos frotar bien porque a las partículas de suciedad se le añade el efecto ennegrecedor del calor y las partículas de humo.
Una vez eliminados estos restos desprendibles, procedemos a limpiar las manchas más incrustadas, el alcohol no resulta eficaz para eliminar manchas de este tipo, por ello podemos aplicar amoniaco sin rebajar, pero debido a su fuerte e irritante olor se deberá ventilar bien la habitación, abriendo bien las ventanas y emplear una mascarilla mientras se aplica el producto.
Deberá dejar actuar el producto durante unos minutos antes de empezar a frotar, ya que así conseguiremos mejores resultados. Podrá retirar los restos utilizando un estropajo suave para evitar rayar la superficie. Si la mancha persiste será necesario emplear alguno de los productos específicos existentes en el mercado para eliminar incrustaciones de alquitranes, grasas carbonizadas o resinas en áreas que estén en contacto con el fuego o el humo.
Cualquier duda y/o comentario que puedan aportar estamos a sus ordenes.
limpieza.si@gmail.com
jueves, 10 de enero de 2013
Inversión: ¿Limpieza?
A cualquiera que le preguntemos si cree que la limpieza es una inversión, nos contestaría firmemente que no lo es. Sin embargo se equivoca, debido a que al igual que invertimos en interiorismo e imagen para nuestro local, producto de venta, en personal formado para nuestra empresa e invertimos en certificaciones de calidad ISO, cuando invertimos en limpieza generamos a la vez, una imagen cuidada y que muestre orden, valores que son muy importantes hoy en día en las empresas y que sólo conseguimos si tenemos un servicio profesional de limpieza integrado en empresas.
Es necesario ofrecer una imagen donde se refleje la limpieza, es hora de invertir en productos que nos ayuden a solventar esta imagen, no dejarse engañar que mientras más barato es mejor, hay que mantener el nivel de profesionalismo sin importar el rubro al que nos encontremos dirigidos.
Limpieza Sí
Nos dedicamos a la distribución de productos de consumo y de limpieza para empresas y particulares, ofreciendo el mejor servicio, calidad y precio en nuestro catálogo.
Somo unas distribuidora de productos de limpieza en general, en donde ofrecemos el mejor esfuerzo humano y material, coordinando acciones y recursos con el fin de ofrecer un servicio eficaz y eficiente. Invitamos a nuestros clientes a conocer nuestros productos para lograr la mejor satisfacción, mostrar nuestro compromiso para innovar y alcanzar los mejores estándares de calidad y servicio.
Contacto:
limpieza.si@gmail.com
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