1º) Por donde empezar a limpiar:
Cada uno tendrá sus preferencias, particularmente comienzo
con el horno, siempre que no tenga cacharros sucios, sino limpiar y colocar los
cacharros en el escurridor de platos o acomodar en el lavavajillas.
En cuánto al horno, si tuvimos la precaución de limpiarlo
luego de usarlo posiblemente con un paño humedecido en bicarbonato sódico será
suficiente. En cambio si tiene grasa incrustada, hay que encender el horno
hasta que tome un poco de temperatura, apagar y aplicar antigrasa o
lavavajillas, dejar actuar y aclarar con abundante agua. Otra opción: con el
horno frío primero retirar con papel de cocina la grasa acumulada, con agua
caliente y lavavajillas limpiar las paredes interiores y la puerta del horno.
Aclarar hasta que quede brilloso y secar con un paño seco.
Para las rejillas y las fuentes de horno utilizar el
limpiador cremoso o el lavavajillas
Malos olores: Cuando el horno toma mal olor colocar unos
trozos de piel de naranja o limón con el horno encendido a temperatura media,
perfumará su cocina.
2º) Limpar la zona de fuego
Las cocinas actuales pueden ser de gas o vitrocerámicas.
Dependiendo del sistema que utilicen serán los métodos de limpieza.
Hornillas a gas: Si las cocinas son de hornillas a gas
retire los quemadores y las tapas superiores y con un poco de limpiador cremoso
o en polvo fregar la zona donde se colocan las hornillas, aclarar y colocar los
accesorios previamente lavados.
Las vitroceramica siempre deben limpiarse en frío y cada vez
que se ha utilizado, estas precauciones impiden que se produzcan incrustaciones
difíciles de sacar. Cuando se derrama leche, azúcar o se pegue un plástico hay
que proceder a retirar inmediatamente con una rasqueta, no espere a que se
enfrié.
Puede limpiar rociando la superficie con cualquiera de los
productos comerciales que hay en el mercado y retirar con papel de cocina. Si
se ha quedado sin producto, rociar con amoniaco o jabón para lavar la ropa y
dejar actuar por una hora, aclarar y secar con un paño.
3º) Limpiar el alicatado:
Aplicar antigrasa en el alicatado de la zona donde esta la
cocina, deje actuar unos minutos. Si hay incrustaciones muy rebeldes remover
con una esponja de acero, no olvidar las juntas de los azulejos, es el lugar
donde más se adhiere la grasa. Aclarar con un paño hasta que quede con brillo.
Salvo la zona más cercana a la zona de fuego, en el resto del alicatado bastará
pasar un paño con algún desinfectante y aclarar después. Para que los azulejos
queden bien brillantes aclarar con agua y unas gotas de vinagre blanco y luego
sacar.
4º) Limpiar el extractor:
Si el extractor de la cocina esta sucio, impide la correcta
eliminación de vapores y olores. Siempre antes de limpiar el extractor recuerde
desenchufar o desconectar el interruptor de contacto. Cada vez que cocine pasar
un paño humedecido con desengrasante por la campana del extractor para que no
se acumule la grasa, una vez a la semana es conveniente limpiarlo a fondo.
Retirar las rejillas que actúan de filtro, son muy fáciles
de quitar, rociar con un antigrasa y dejar actuar. Mientras tanto limpiar el
interior de la campana con una esponja humedecida con amoniaco, cuidado de no
mojar el motor. Secar y limpiar el exterior de la campana, si es de acero
inoxidable, utilizar agua con una cucharadita de bicarbonato. Remover la grasa
de las rejillas con un cepillo pequeño, aclarar con agua bien caliente y dejar
secar bien, luego colocar en su lugar.
5º) Limpiar las lámparas de la cocina:
En las cocinas la grasa y los vapores se van para arriba
ubicándose en las partes más altas de la cocina. Los fluorescentes o lámparas
de techo en la cocina necesitan un aseo frecuente por esta razón. Siempre
deberán estar apagados y fríos, para su limpieza puede utilizar limpia
cristales o bien alcohol de quemar que arrastra con facilidad la grasa
incrustada.
6º) Limpiar las encimeras:
Las encimeras deberán estar despejadas para facilitar su
limpieza. No utilizar cuchillos para retirar incrustaciones, puede frotar con
una esponja de nylon especial para superficies delicadas.
Las encimeras de mármol son muy delicadas, necesitan un
tratamiento para impermeabilizar su porosidad. Limpiar con un paño con agua
jabonoso (con lavavajillas), aclarar y secar inmediatamente.
Las encimeras plastificadas: son especiales para limpiar con
agua y una cucharadita de bicarbonato para luego aclarar con agua y secar.
Las encimeras de maderas como el arce, teca o caoba: Una vez
al año deberá limpiarse con aceite de teca o linaza en el sentido de la veta de
la madera.
7º) Limpiar los armarios:
En los armarios siempre se acumulan migas, restos de
alimentos, especialmente los que son en polvo o molidos como el azúcar, sal,
café. etc. Una vez al mes es conveniente retirar estos restos para prevenir la
aparición de insectos. Vaciar los armarios y repasar con un trapo humedecido
con lavavajillas, aclarar y secar. Antes de guardar las cosas en los armarios
dejar secar bien su interior. Al mismo tiempo es buen momento para repasar las
fechas de caducidad de los alimentos enlatados que pudiera haber en la alacena.
Repasar las latas y demás cosas con un paño húmedo para evitar que se le
acumule grasa, antes de guardar su base tiene que estar bien seca para que no
marque el suelo de los armarios.
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